La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) entregó este miércoles el Premio Villanueva de la Crítica 2025, que otorga cada año la Sección de Crítica e Investigación de la Asociación de Artistas Escénicos de la organización, en reconocimiento a los mejores espectáculos de teatro y danza presentados en el país, según reseñó la Agencia Cubana de Noticias.
Al decir de los organizadores, el proceso de selección evaluó 116 puestas en escena nacionales y 11 foráneas, teniendo en cuenta la calidad artística, el impacto en el panorama escénico del año y el ejercicio crítico publicado en los medios de comunicación.
El Premio distinguió cinco obras nacionales: Faro, del consagrado Teatro Andante, de Bayamo, con dirección de Juan González Fiffe; Un rastro en las estrellas, de Teatro de Las Estaciones, liderado por el actor y profesor Rubén Darío Salazar; El nombre de Juana, un unipersonal con Monse Duany, dirigido por Osvaldo Doimeadiós; Eclipse, de Danza Espiral, coreografiada por Liliam Padrón; y la ópera Actea, con puesta en escena de la soprano Bárbara Llanes y el dramaturgo Norge Espinosa.
En la categoría internacional, los galardones recayeron en Core Meu, de Les Ballets de Monte-Carlo, dirigido por Jean-Christophe Maillot y recientemente estrenado en la sala Avellaneda del Teatro Nacional en dos aclamadas funciones; además de Gaia 2.0, de la compañía Bakhus, con dirección de Mickael Six.
Igualmente, se otorgó un reconocimiento especial a Un domingo llamado deseo, obra de Teatro El Público, y Trotamundo, dirigida por Norge Espinosa, que reunió en escena a Verónica Lynn y Carlos Pérez Peña, figuras fundamentales de la cultura cubana.
La jornada del Premio Villanueva de la Crítica estuvo presidida por la vicepresidenta primera de la Uneac, Magda Resik, y el vicepresidente Yuris Nórido; y contó con la presencia de Rachel García Heredia, presidenta del Consejo Nacional de las Artes Escénicas
(Tomado de Juventud Rebelde)







